Tratar con condescendencia la facultad del gusto equivale a tratarse con condescendencia a sí mismo. Pues el gusto gobierna toda respuesta humana libre, en tanto opuesta a maquinal. No hay nada tan decisivo. Hay gusto en las personas, gusto visual, gusto emocional; y hay gusto en los actos, gusto en la moralidad. La inteligencia es también, de hecho, un tipo de gusto: gusto por las ideas.
Susan Sontag
